Queridos hijos, María Inmaculada, Madre de todos los pueblos, Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Reina de los Ángeles, Auxilio de los pecadores y Misericordiosa Madre de todos los hijos de la tierra — mirad, hijos, incluso hoy Ella viene a vosotros para amaros y bendeciros.
Hijos, hablo a los poderosos, a los belicosos: “CONVERTÍOS A MI CORAZÓN INMACULADO, CONVERTÍOS AL AMOR Y LA PAZ! ¿QUÉ ESTÁIS HACIENDO? ¿CÓMO PODÉIS MASACRAR A TANTOS NIÑOS SIN ESCUCHAR VUESTRA CONCIENCIA NI VUESTRO ALMA, QUE GRITAN DE DOLOR? ¿EN QUÉ PENSÁIS QUE ESTÁIS? ¡NO HARÉIS NADA, NADA CAMBIARÁ! EL MALIGNO DEBE SER EXPULSADO POR EL PUEBLO, AUNQUE ENTENDÁIS QUE SERÍA UNA NUEVA MATANZA, PERO VOSOTROS SERÉIS UN APOYO PARA LOS PUEBLOS!”
Hijos, uniros a mí en oración; durante esta temporada de Cuaresma, soplan fuertemente vientos de guerra y todos subestiman el riesgo!
Un nuevo conflicto se avecina: Pakistán y Afganistán. Cuantos más focos de conflicto haya, mayor será el riesgo de una guerra mundial sin que os déis cuenta, porque Satanás os ha oprimido, lavado vuestras mentes y endurecido vuestros corazones. Ya no sois capaces de sentir dolor ni emoción; os habéis acostumbrado a la carnicería —no os conmueve— pero una cosa sí os conmovirá: el severo juicio al que tendréis que enfrentaros ante Dios, el Padre Celestial.
¡Deteneos! Dejad vuestras armas, arrodillaos en el suelo y pedid al Espíritu Santo misericordia para que interceda ante el Padre por vuestro perdón!
Orad y ayunad, pero sobre todo no miréis a las armas; deshaceos de ellas, porque no está lejos el tiempo en que todos estaréis unos contra otros!
¡Mirad, reflexionad sobre estas palabras mías!
ALABANZA AL PADRE, AL HIJO Y AL ESPÍRITU SANTO.
Hijos, la Madre María os ha visto a todos y amado a todos desde lo más profundo de Su Corazón.
Os bendigo.
REZAD, REZAD, REZAD!
NUESTRA SEÑORA VESTÍA DE BLANCO CON UN MANTO CELESTE; EN SU CABEZA LLEVABA UNA CORONA DE DOCE ESTRELLAS Y BAJO SUS PIES HABÍA LENGUAS DE FUEGO.
Fuente: ➥ www.MadonnaDellaRoccia.com