Virgen María:
Mis queridos hijos, reconciliaos; no olvidéis que se os acaba el tiempo para seguir a Mi Hijo. Caminad con Él. No confundáis a Dios y la Paz, ambos vienen de Él. Todo lo que hoy vive será erradicado; hace más de dos siglos, fue sacrificado el Rey. ¿No creéis que este tiempo está llegando a su fin?
Sí, mis queridos hijos, mediante vuestras oraciones destruiréis al que ha desafiado nuestro poder. Pero él renacerá. Estad atentos a lo que viene. No os atormentéis; Mi Hijo tiene Su Plan y nadie puede detenerlo.
Amén †
Jesús:
Mis queridos hijos, mis amigos, permaneced fieles a Mis Palabras, porque Mis Palabras os conducen adonde Yo he determinado. Los que obedecéis habréis elegido lo mejor. Nadie es profeta en su propia tierra. Solo Yo tengo la fuerza y el deber de llamaros a seguirme; seguidme: hacer Mi Voluntad Divina. Respetad Mis Mandamientos y no pongáis obstáculos al camino de Mi Luz. Mi Luz es Amor, y los reproches presentes en vuestras palabras hacia otros son un mal que desvía de Mi Realeza.
Amén †
Os lo he hecho saber: el tiempo de la Misericordia llegará a su fin; mantened vuestras lámparas encendidas y no entristezcáis Mi Corazón, que ofrecí a Mi Padre, y Mi Madre y Yo sufrimos por vosotros. ¿Sois conscientes de esto? Abrid vuestros oídos, abrid vuestros ojos y vivid en Mi Luz. Olvidad vuestras disputas y tendréis Paz. ¡Cuán necesario es confiar en Mi Misericordia y ejercerla hacia vuestros hermanos! Os amo; vosotros también debéis amaros unos a otros. Yo Soy.
Amén †
Jesús, María y José, os bendecimos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Vivid en la gracia de vuestro Bautismo. Vengo a vosotros para salvaros.
Amén †
"Consagro el mundo, Señor, a Tu Sagrado Corazón",
"Consagro el mundo, Virgen María, a Tu Inmaculado Corazón",
"Consagro el mundo, San José, a tu paternidad",
"Consagro el mundo a Ti, San Miguel, protéjelo con tus alas." Amén †